Querido Lector,

si te dispones a leer este folletín de aspecto lisonjero, tres cosas te pido: no te violentes, la violencia indefectiblemente priva de razón. Celebra la diferencia, hace la vida más interesante y placentera. Y sonríe, una sonrisa es un regalo compartido. Si aún así algo de lo dicho o exhibido en estas páginas te ofende, te ruego me disculpes.

jueves, 13 de agosto de 2009

Capítulo IV

Cada día en buenos aires Se muere el hombre matado Tanto dolor es barbarie Un robo calificado Si se hurga sobre la caries Doloroso es el bocado Tristeza de tal desaire Otra raya pal rayado No extrañaría que irradie Hasta volverse atigrado No son buenos estos aires El plata ya sin reinado Ni reino pues no se engañe Que asfixia lo respirado

jueves, 6 de agosto de 2009

Capítulo III

La gaucha sin equipaje Bolso valija maleta Bombacha tiene por traje Corpiño para las tetas En las nalgas un tatuaje De un ombú de una carreta Asomaban del encaje Ya sea a diestra ya a siniestra Unas ramas y el herraje Las contornea sotreta Con arte luce el plumaje En su ondulada silueta Que es hipnótico brebaje Como imán pa’ las braguetas

jueves, 30 de julio de 2009

Capítulo II

Vuelve el gaucho del exilio Vuelve a su pampa querida Olvida en pos de un idilio Cuánto ha sangrado su herida A ezeiza arriba al tranquillo Sin recibir bienvenida Lo dejan en calzoncillo Historia tan repetida Robar un dulce a un chiquillo Es más difícil no diga Diga si no fue sencillo Pajarita que no anida Piando sin sus huevillos Se encuentra un día en la vida

jueves, 23 de julio de 2009

Capítulo I

Pido a algún dios del olimpo Yavhé mahoma o buda Venga a asistirme ahora mismo Que la guitarra se añuda Y tan pronto pierdo el ritmo O queda mi boca muda En un fatal pesimismo Sembrada el alma de dudas ¿Es amoral o es cinismo Cuando un gaucho anda en bermudas? Pimpollo que en el abismo Hecha raíz o se muda Icono del criollismo Regresa la pelotuda